Una pareja se considera infértil cuando no han concebido después de un año completo de tener relaciones sexuales regulares sin usar anticonceptivos. Aproximadamente una tercera parte de todos los casos de infertilidad están relacionados con factores masculinos, y un igual número son a causa de factores en mujeres. Las causas restantes se relacionan con problemas en ambos miembros de la pareja u ocurren por razones desconocidas.

Los hombres se consideran infértiles si no producen espermatozoides (azooespermia), muy pocos espermatozoides (oligospermia), o sus espermatozoides son anormales o mueren antes de llegar al óvulo. Problemas crónicos con la eyaculación (esperma liberado en el orgasmo) también contribuyen a infertilidad masculina. En casos poco comunes, la infertilidad en hombres es causada por una condición heredada, como fibrosis quística o anormalidades cromosómicas.

La infertilidad afecta aproximadamente a 6 millones de personas en los Estados Unidos, lo cual representa aproximadamente el 10% de la población en edad reproductiva. La mayoría de los casos de infertilidad (del 85% al 90%) se tratan con terapias médicas convencionales como medicamentos o cirugía. Tecnologías reproductivas asistidas, por ejemplo, la fertilización in vitro y tratamientos similares, representan menos del 5% de servicios para infertilidad. La infertilidad, la cual a menudo es una condición reversible o tratable, debería distinguirse de la esterilidad, la cual implica una capacidad irreversible para concebir.