La toxicidad por aluminio ocurre cuando una persona inhala cantidades elevadas de aluminio en el aire o almacena altos niveles de aluminio en el cuerpo.
El aluminio es el metal más abundante en la corteza terrestre y está presente en el ambiente combinado con otros elementos (p. ej., oxígeno, silicio y flúor). La exposición al aluminio por lo general no es dañina, pero la exposición a altos niveles puede causar serios problemas para la salud. Si usted sospecha que ha estado expuesto a altos niveles de aluminio, contacte a su médico.
Debido a que el aluminio se encuentra prácticamente en todos los alimentos, agua, aire, y tierra, las personas pueden estar expuestas a altos niveles de aluminio cuando:
- Consumen alimentos que contengan altos niveles de aluminio
- Inhalan polvo de aluminio en el aire en el lugar de trabajo
- Viven en ambientes polvosos
- Viven donde se extrae o procesa aluminio
- Viven cerca de ciertos sitios de desechos peligrosos
- Viven donde el aluminio es naturalmente alto
- Reciben vacunas que contengan aluminio
Factores de Riesgo
Cualquier persona puede desarrollar esta condición, pero algunas personas son más propensas a desarrollar toxicidad por aluminio. Los siguientes factores incrementan sus probabilidades de desarrollar toxicidad por aluminio. Si usted tiene alguno de estos factores de riesgo, dígaselo a su médico:
- Edad: personas mayores
- Función renal disminuida
Síntomas
Si usted experimenta alguno de estos síntomas, no asuma que se debe a toxicidad por aluminio. Estos síntomas podrían ser causados por otras condiciones de salud menos serias. Si usted experimenta alguno de ellos, consulte a su médico, especialmente si sufre una enfermedad renal o se somete a
diálisis.
- Debilidad muscular
- Dolor en los huesos
- Fracturas que no se curan, especialmente en las costillas y la pelvis
- Estado mental alterado
-
Prematura
osteoporosis
- Anemia
- Absorción dañada de hierro
- Inmunidad dañada
- Ataques
- Demencia
- Retraso del crecimiento en niños
-
Deformidades espinales:
escoliosis
o quifosis
Diagnóstico
Su médico le preguntará acerca de sus síntomas e historial clínico, y le realizará un examen físico.
Exámenes podrían incluir los siguientes:
- Prueba de infusión de deferoxamina
- Radiografías de huesos largos
- Exámenes de sangre en busca de anemia
- Biopsia ósea para medir los niveles de aluminio
Tratamiento
Hable con su médico acerca del mejor plan de tratamiento para usted. Las opciones de tratamiento incluyen:
Medicamentos
El medicamento, mesilato de deferoxamina, se puede administrar para ayudar a eliminar el aluminio de su cuerpo. Esta sustancia trabaja mediante un procedimiento conocido como quelación, la cual ayuda a que el cuerpo se deshaga de materiales venenosos.
Evasión de Aluminio
Su médico le puede dar instrucciones sobre cómo evitar la exposición al aluminio en su dieta y otras fuentes.
Prevención
Para ayudar a reducir sus probabilidades de tener toxicidad por aluminio, siga pasos para evitar lo siguiente, lo cual puede contener aluminio:
- Antiácidos
- Antitranspirantes
- Dialisato (la solución de químicos usada en la diálisis)
- Inmunizaciones
- Soluciones TPN (nutrición parenteral total)